Hace poco, en una sesión de TAB, un consejero soltó una frase que me retumbó: "Revenue is vanity, profit is sanity, cash is king. But valuation is the whole enchilada." — principio atribuido a Alan Miltz, dentro del trabajo de Verne Harnish.

Habla de negocios. Pero a mí me aterrizó en otro lado: ¿cuánto valgo yo?

No como ego. Como ejercicio honesto. Llevo años construyendo — y nunca me había sentado a valuarlo con la misma disciplina con la que valuaría una empresa.

Ya empecé. Y lo primero que aprendí: el valor no es solo lo tangible. Es la marca construida con propósito, las capacidades desarrolladas — y sobre todo, la red de personas que he conectado en el camino. No el número de contactos. La calidad de esas conexiones.

No tengo la cifra todavía. Pero la pregunta ya cambió cómo miro lo que construyo.

"El valor no es solo lo tangible; es la marca construida con propósito, las capacidades y la calidad de las conexiones."

Reflexión final

¿Tú alguna vez te has sentado a valuarte a ti mismo — no tu cuenta de banco, todo lo que eres?

Principio de valuación adaptado al ámbito personal basado en los conceptos de Alan Miltz y Verne Harnish.